Friday, January 28, 2011


«Desde mucho tiempo atrás yo había sabido que era necesario meter en una misma bolsa a los católicos, a los freudianos, a los marxistas y los patriotas. Quiero decir, a cualquiera que tuviese fe, no importa en qué cosa; a cualquiera que opine, sepa o actúe repitiendo pensamientos aprendidos o heredados. Un hombre con fe es más peligroso que una bestia con hambre. La fe los obliga a la acción, a la injusticia, al mal; es bueno escucharlos asintiendo, medir en silencio cauteloso y cortés la intensidad de sus lepras y darles siempre la razón. Y la fe puede ser puesta y atizada en lo más desdeñable y subjetivo. En la turnante mujer amada, en un perro, en un equipo de fútbol, en un número de ruleta, en la vocación de toda una vida.»

J. C. Onetti. Dejemos hablar al viento

4 comments:

elgranjonas said...

Pero sin fe que queda al que sabe que la vida es un sueño y la muerte su quimera y su deseo un anhelo de vivir y morir y vivir y morir y vivir y morir y vivir y morir y vivir y morir vivir morir vivir morir y vivir...
existen muchas clases de fes incluso la atea.

Anonymous said...

Enhorabuena por tu blog, te invito a que te pases por el directorio web/blog www.cincolinks.com podrás promocionar tu web, con tu ficha y tus votaciones y valoraciones, con un método de intercambio de visitas llamado 5links! con el que tu blog será visitado tanto como visites a los demás y que harán que tu blog se de a conocer por toda la red. Pásate ;)

Saludos, espero verte por www.cincolinks.com.

Miriam said...

Soy tolerante con el mundo del espíritu, con todo lo mágico que se manifiesta a través de los símbolos. Para poder gozar del misterio es necesario quebrar esa separación entre lo sagrado y loprofano. Acepto toda experiencioa que esté impregnada de espiritualidad.

RUBEN DE ALCOBENDAS said...

En muchas ocasiones es mejor repetir pensamientos aprendidos que crear los tuyos propios. A veces tan diferentes queremos ser que lo único que conseguimos es convertirnos en un ser vacio, con ideas propios, si, pero sin solera.
Cuanta paz nos da la fe, al fin y al cabo aquí estamos de paso. Que mejor que vivirla con PAZ INTERIOR.