
DEL CABALLERO DE LA TRISTE FIGURA...
- Señor caballero – replicó el mercader-, suplico a vuestra merced en nombre de todos estos príncipes que aquí estamos que, porque no encarguemos nuestras conciencias confesando una cosa por nosotros jamás vista ni oída, y más siendo tan en perjuicio de las emperatrices y reinas del Alcarria y Extremadura, que vuestra merced sea servido de mostrarnos algún retrato de esa señora, aunque sea tamaño como un grano de trigo, que por el hilo se sacará el ovillo, y quedaremos con esto satisfechos y seguros, y vuestra merced quedará contento y pagado; y aún creo que estamos ya tan de su parte, que, aunque su retrato nos muestre que es tuerta de un ojo y que del otro le mana bermellón y piedra azufre, con todo eso, por complacer a vuestra merced, diremos en su favor todo lo que quisiere.
- No le mana, canalla infame – respondió Don Quijote encendido de cólera-; no le mana, digo, eso que decís, sino ámbar y algalia entre algodones; y no es tuerta ni corcovada, sino más derecha que un huso de Guadarrama. Pero ¡vosotros pagaréis la grande blasfemia que habéis dicho contra tamaña beldad como es la de mi señora!
El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Miguel de Cervantes
2 comments:
Todos los grandes clásicos de la literatura son narraciones de grandes viajes. Es siempre la búsqueda de Ítaca, es la metáfora del nacimiento y la muerte, ese gran viaje que todos tenemos que hacer, queramos o no.
Me troncho.....
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