Por no alcanzar nunca su forma definitiva, el hombre es encubridor de su contrario...” René Char
Vástagos bastardos de la Hidra : mis mil cabezas , tus mil nombres , mis mil maneras de mentirte , tus mil maneras de inventarte.
Para perpetrar un encuentro construyo primero un laberinto : Necesito pruebas para acometer el desafío .
Sin plan establecido y con las manos en los bolsillos bien podría pasar hoy por un espantapájaros - aquí varado al borde del camino, bajo la lluvia - sino fuera porque los pájaros posados en mis hombros se mojan conmigo .
La tristeza es contagiosa , talón de Aquiles de un jueves con aguacero. Todos los números se mojan , qué inexactos bajo la lluvia. ¡Qué poco guarismo en tanta cifra!
Para decir cosas así se inventaron las resacas mañaneras, la tolerancia extrema , los cadáveres exquisitos, la vergüenza ajena.
No ando las calles , las calles me andan , se asoman a las ventanas de mis ojos y comprueban las alturas de mis rascacielos , les recuerdo a Chicago , por el vértigo , por el frío , por el sombrero torcido.
Te arroparé cuando estés dormida. Me dormiré mecido en una ternura que explotará sin remedio. Nos despertaremos follando como locos. (Imponderables).
Tus palabras se han vuelto contra ti, me acuesto con ellas.
Mañana te diré las cosas que nunca te escribiría igual que te escribo las cosas que nunca te diría. ía ía ía . Visto así nos relacionamos en un doble plano directo e indirecto, cara y cruz , reverso y anverso . Vuelta y vuelta , y por favor lo más crudita posible.
Tuesday, December 14, 2010
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1 comment:
"Te arroparé cuando estés dormida. Me dormiré mecido en una ternura que explotará sin remedio"....
Siempre quedará la melancolía de lo que pudo haber sido...
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