
De CAFÉ PEREC (Vila-Matas)
-Perec : en la literatura y en la vida, era absolutamente necesario lanzarse, tirarse al vacío, “para persuadirse de que eso podría quizá tener un sentido que incluso uno mismo ignorase”.
-“La trama es una vulgaridad burguesa”. Le adjudico la frase a Nabokov. “El estilo avanza dando triunfales zancadas, la trama camina detrás arrastrando los pies”, recuerdo que respondió John Banville en una entrevista.
-Me moría de risa el día en que le escuché a Kart Vonnegut decir que las tramas en realidad eran sólo unas cuantas y no era necesario darles demasiada importancia, bastaba con incorporar –casi al azar- una cualquiera de ellas al libro que estuviéramos escribiendo y de esta forma disponer de más tiempo para la forja de lo que realmente habría de importarnos: el estilo.
-¿Y cuáles eran esas tramas? Vonnegut se las sabía de memoria, tenía una lista muy perecquiana: “Alguien se mete en un lío y luego se sale de él; alguien pierde algo y lo recupera; alguien es víctima de una injusticia y se venga; el caso conmovedor de Cenicienta; alguien empieza a ir cuesta abajo y así continúa; dos se enamoran, y mucha otra gente se entromete; una persona virtuosa es acusada falsamente de haber pecado o de haber cometido un crimen; una persona se enfrenta a un desafío con valentía, y tiene éxito o fracasa; alguien inicia una investigación para conocer la verdad de un asunto...”.
-¿Y qué sucede cuando no ocurre nada? Que termina uno a veces por acordarse de los orígenes de su fascinación por las tramas no convencionales y recuerda cuando descubrió que se podían construir libros libres, de estructuras inéditas, con asociaciones y cavilaciones en torno a centros ausentes...
-Montaigne que, cuando era joven, creía “que la meta de la filosofía era enseñar a morir” y que, con la edad, acabó rectificando y dijo “que la verdadera meta de la filosofía es enseñar a vivir.
-“¿Qué es un poeta?”, se preguntó Byron. “¿Para qué sirve? ¿Qué hace? Es el que balbucea”. El poeta, pues, es incapaz de decir la vida: apenas puede balbucearla. De ahí la inutilidad de la literatura: de ahí la tentación del silencio.
-hay que volver a contar de nuevo todas las historias, porque basta leer una vieja historia de una forma nueva para que se convierta en una nueva historia.
2 comments:
Son los poetas los que pueden cambiar el mundo porque son personas visibles que no tienen complejos de mostrar su virtud.
Que no te tiente el silencio porque los ojos del poeta tienen brillo y hay orgullo en su voz. Tal vez sea esa fuerza lo que le mantiene tan atrayente.
Es bueno aprender con él: un día terminaré descubriendo el secreto de todo su encanto.
Post a Comment